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Cáncer de colon

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Sólo 1 de cada 3 mayores de 50 se hace estudios de rastreo. Lo reveló la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo. Todavía una proporción importante de población no cumple con la recomendación

En el 90% de los casos, al cáncer de colon lo antecede una lesión precursora, el pólipo adenomatoso, que puede tardar hasta 10 años en crecer. Si en esa ventana de tiempo es detectado y extirpado, se evita que se transforme en un tumor, lo que lo transforma en uno de los cánceres más prevenibles. Pese a eso, en Argentina es el segundo que más casos y muertes produce cada año. Pruebas como el test de sangre oculta en heces y la colonoscopía son claves para el abordaje temprano, pero en el país sólo se los realizan uno de cada tres mayores de 50 años, según arrojó la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR 2018).
 
El 31,6% de las personas de entre 50 y 75 años consultadas en la cuarta edición de la ENFR (realizada en 49.000 viviendas de todo el país) afirmó haberse realizado alguna vez una prueba de rastreo de cáncer de colon (sangre oculta en materia fecal, colonoscopía o radiografía de colon por enema), lo que representa un "aumento estadísticamente significativo" respecto al 24,5% de la edición anterior, de 2013, subraya la Secretaría de Salud en el informe definitivo del sondeo nacional que acaba de publicar. "Si bien aún hay una proporción importante de la población que no cumple con la recomendación, este indicador muestra un claro incremento", destaca el documento.
 
"Sigue siendo un porcentaje bajo", sostiene en diálogo con Raúl Matano, coordinador del Programa Nacional de Prevención y Detección Temprana del Cáncer Colorrectal (PNCCR) del Instituto Nacional del Cáncer (INC). Sobre las razones, dice: "Hay una falta de concientización de la población en general, incluidos los profesionales médicos, que todavía no tienen una clara idea de que el cáncer colorrectal es el segundo en incidencia y mortalidad en nuestro país y que su prevalencia aumenta 2% por año".
 
En Argentina, el cáncer colorrectal -que se desarrolla en el intestino grueso, en la última porción del aparato digestivo- produce unos 13.000 casos nuevos al año y más de 7.000 muertes, sólo superado por el cáncer de mama. El informe Globocan 2018 del Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) estimaba más de 15.000 casos en 2018. Afecta tanto a hombres como a mujeres y es más frecuente a partir de los 50 años, por eso las pruebas se indican a la población general desde esa edad.
 
Desde la Dirección Nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades crónicas no Transmisibles afirman que para reducir la morbimortalidad por cáncer "resulta esencial el desarrollo de estrategias de planificación y programas organizados y sostenibles que se focalicen en los grupos de población en situación de mayor vulnerabilidad para reducir las brechas, garantizando el acceso y la calidad de las intervenciones en los diferentes niveles de atención, a través de medidas costoefectivas y diseñadas para reducir la inequidad".
 
El PNCCR fue creado en 2013 con ese objetivo y es uno de los pilares del Plan Nacional de Control de Cáncer del INC lanzado el mes pasado. Matano, que está al frente del programa, reconoce que hasta el momento tuvo un avance limitado que se agilizó un poco durante este año. "El tamizaje de la población objetivo (50 a 75 años) sin cobertura social se hace con test inmunoquímico en materia fecal, pero a quienes les da positivo, tienen que ir a la videocolonoscopía. Durante varios años, el programa tuvo limitaciones porque se podía hacer el test pero se demoraba mucho en hacer la colonoscopía en los casos positivos, era bastante complejo acceder", destacó.
 
"Este año muchos lugares del país accedieron a través a equipamiento para poder realizar videocolonoscopías y se empezaron a hacer capacitaciones para que el personal pueda hacer colonoscopías de calidad. Todavía no es suficiente, pero es un avance", admitió.
 
Matano, quien es también jefe del Servicio de Gastroenterología y Endoscopía Digestiva del Hospital El Cruce de Florencio Varela, dice que lentamente el cáncer de colon empieza a cobrar mayor trascendencia entre la población. "La gente lo empieza a escuchar, le empieza a prestar atención. Pero falta mucho". Y afirma que, de acuerdo a estudios internacionales, si bien el test de sangre oculta en heces es bien aceptado entre la población, "la colonoscopía no tanto".
 
Más allá del estudio en sí, una de las barreras más importantes para sumar la adherencia a la colonoscopía es la preparación que requiere el estudio (24 horas de dieta líquida y purgantes) "que puede salvar la vida", apunta a Lisandro Pereyra, gastroenterólogo del Hospital Alemán, miembro de Endoscopistas Digestivos de Buenos Aires (ENDIBA) y capacitador del Programa Nacional de Prevención y Detección del Cáncer Colorrectal (PNCCR), en el área de calidad en colonoscopía. "Si el paciente está bien preparado y el endoscopista logra recorrer todo el colon, ese estudio podría repetirse tal vez a los 10 años. Y si hay un pólipo se saca en el momento", explica.
 
El test de sangre oculta en heces es el primer paso en personas de riesgo promedio, asintomáticas, de 50 a 75 años. Pero debe repetirse anualmente, remarcan los especialistas. "En España, a las personas que cumplen 50 años se les manda una carta con un kit para que lo hagan en sus casas para mejorar la adherencia", dice Pereyra. No obstante, señala que aún en países que hacen ese rastreo sistemáticamente, la adherencia cae con los años.
 
"El test debe hacerse todos los años -refuerza- porque si da positivo hay que ir a una colonoscopía. Los pacientes con más riesgo (si son sintomáticos o tienen antecedentes familiares), deben hacerse directamente la colonoscopía y en algunos casos deben comenzar antes con los estudios", advirtió. En esos grupos de mayor riesgo está indicada la consejería, es decir, la consulta médica de evaluación de antecedentes y riesgo en la que se establecen los estudios y tratamientos correspondientes.

Los principales síntomas de la enfermedad son cambios en la manera de evacuar el intestino (constipación o diarrea), dolor abdominal reiterado sin origen claro y sangrado intestinal (proctorragia). 

 

Proyecto Salud