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Día Mundial de la Lucha contra el Sida

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En Argentina 7 de cada 10 personas con VIH se atienden en el sistema público de salud y 15 personas por día adquieren el virus. 1 de cada 3 personas con VIH en América Latina y el Caribe no sabe que lo tiene

El "Día Mundial de la lucha contra el Sida" (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) 30 aniversario (desde 1988) se celebra el 1 de diciembre de cada año. El objetivo de esta conmemoración es dar a conocer todos los nuevos avances que se han logrado ante la lucha contra la pandemia de VIH/sida, además de intentar concientizar a las personas con respecto a cómo prevenirla y de brindar ayuda a quienes padecen el síndrome.
 
La primera vez que se celebró fue el 1 de diciembre de 1988 y desde entonces, el sida le costo la vida a más de 25 millones de personas en todo el planeta, siendo considerada actualmente como la epidemia más destructiva registrada en la Historia.
 
Como cada año, desde la Organización de las Naciones Unidas se le asigna una temática específica a cada conmemoración. En esta oportunidad, el lema seleccionado propone para el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, que buscará “subrayar la importancia del derecho a la salud y los desafíos que enfrentan las personas que viven con el VIH para satisfacerlo".
 
Este año, el lema que la Organización Panamericana de la Salud propone para el Día Mundial de la Lucha contra el Sida 2019 es: “Las comunidades marcan la diferencia” Durante este día se pondrá en foco la divulgación de la importancia que tuvieron y tienen las comunidades en la lucha contra el SIDA a nivel local, regional o internacional.
 
Estas comunidades son integradas por educadores de iguales, las redes de personas que viven con el VIH o están afectadas por el virus, las mujeres y la gente joven, los asesores, los trabajadores sanitarios de la comunidad, los proveedores de servicios de puerta a puerta, las organizaciones de la sociedad civil y los activistas populares, que en su conjunto contribuyen de diferentes maneras a la respuesta contra el sida.
 
El liderazgo de las comunidades es indispensable para garantizar la respuesta de manera fundada, colocando siempre a la persona como el centro de la escena sin dejar nadie atrás.
 
Este día anima a todo el mundo a conocer su estado serológico. La buena noticia es que hay muchas formas nuevas de ampliar el acceso a las pruebas del VIH. Las pruebas de autodiagnóstico, las pruebas de enfoque comunitario y las pruebas para el diagnóstico de varias enfermedades están contribuyendo a que las personas conozcan su estado serológico. Las pruebas del VIH son esenciales para ampliar el tratamiento y asegurarles a las personas que viven con el VIH la posibilidad de llevar vidas saludables y productivas. 
 
Según las estimaciones de ONUSIDA, hay casi 38 millones de personas que viven con VIH. De ellas, el 51% son mujeres. Gracias a los esfuerzos de la medicina, a través de los más de 35 años de esta pandemia, se ha logrado bajar la mortalidad, y cada vez que hay más gente que recibe su tratamiento: más de 24 millones de pacientes reciben terapia antirretroviral (ARV). Esto se traduce en un aumento significativo si se compara con los datos de la misma organización de hace nueve años, cuando aproximadamente 7 millones de personas accedían al tratamiento que les salvó la vida.
 
La Organización Mundial de la salud (OMS) define el VIH como una infección que deteriora progresivamente el sistema inmunitario, alterando o anulando su función de combatir infecciones y enfermedades. El término SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) se utiliza en casos avanzados de VIH, dados por la aparición de una o varias infecciones o cánceres relacionados.
 
En el informe presentado por el ente internacional, se reveló también que hay alrededor de 8 millones de personas no saben que están infectadas con el VIH. En cuanto a las muertes relacionadas con el sida en todo el mundo, también han disminuido en más de la mitad desde 2004. Unas 770.000 personas murieron a causa de la enfermedad el año pasado.
 
1 de cada 3 personas con VIH en América Latina y el Caribe no sabe que lo tiene.
 
En el informe de este año de la OMS se revela que más de 18 millones de personas con VIH tienen acceso a tratamiento, pero muchas más no están diagnosticadas y por lo tanto no reciben tratamiento.
 
La epidemia mundial del VIH se cobró menos vidas en 2015 que en ningún otro momento en casi veinte años. Los programas de prevención han reducido el número anual de nuevas infecciones de VIH a 2,1 millones en 2015, lo que constituye un descenso del 35% desde el año 2000. La considerable expansión del tratamiento antirretrovírico ha reducido el número de muertes por causas relacionadas con el VIH a aproximadamente 1,1 millones en 2015 – un 45% menos que en 2005.
 
Tras haber logrado detener la propagación del VIH e invertir la tendencia, los dirigentes mundiales han fijado metas prioritarias para 2020 con objeto de acelerar la respuesta al VIH y PONER FIN AL SIDA DE AQUÍ A 2030.
 
En Argentina hay 69 mil personas que reciben tratamiento por VIH, de las cuales el 70% se atiende en el sistema público de salud, informó el Ministerio de Salud de la Nación, en vísperas del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, que se conmemora a nivel global todos los 1º de diciembre.
 
En nuestro país, la epidemia de VIH continúa estable, y anualmente se producen entre 6.000 y 6.500 nuevos diagnósticos. Se estima que son 126 mil las personas que tienen el virus, aunque un 30% de ellas lo desconoce, según los datos publicados en el Boletín Epidemiológico de la Dirección de Sida y ETS de la cartera sanitaria nacional.
 
"En la última década se ha desarrollado y fortalecido una política pública de prevención y diagnóstico así como de acceso a tratamientos lo que produjo que se incorporen 6.000 personas al tratamiento antirretroviral en el último año", sostuvo el Secretario de Promoción y Programas Sanitarios, Federico Kaski, quien destacó que "esta respuesta se ha instalado como una política de Estado que trasciende las gestiones particulares".
 
En relación al avance de la epidemia, en septiembre de este año, ONUSIDA presentó la estrategia mundial conocida como "90-90-90" que tiene por objetivo lograr un mayor control de la epidemia del VIH-SIDA (90% de las personas con VIH detectadas, el 90% de ellas en tratamiento y el 90% de quienes están en tratamiento con carga viral indetectable para el año 2020). Desde el Ministerio de Salud de la Nación se desarrolló y propuso, además, un cuarto 90 que implique el compromiso de hacer que el 90% de los tratamientos sean accesibles en cuanto a su precio.
 
La propuesta argentina buscó garantizar de este modo el acceso y la disponibilidad de tratamientos antirretrovirales, insumos de diagnóstico y de prevención a toda la población. Para ello, se propuso emplear como precios de referencia en procesos de compra a aquellos precios relevados por el Banco de Precios de Medicamentos de la UNASUR y el Fondo Estratégico de Organización Panamericana de la Salud (OPS).
 
Carlos Falistocco, director de SIDA y ETS de la cartera sanitaria, indicó al respecto que "además de la necesidad de sostener los logros obtenidos, aún quedan desafíos por delante. En particular, reducir el diagnóstico tardío que en 2014 alcanzaba al 31% de los varones y al 23% de las mujeres".
 
Para el funcionario, "es fundamental continuar generando estrategias para que más personas se hagan la prueba y de esta manera lograr que quienes acceden al diagnóstico lo hagan en etapas lo más cercanas posible al momento de la infección, ya que esto contribuye a mantener su calidad de vida", explicó Falistocco.
 
Según los datos del último Boletín Epidemiológico, en nuestro país se estima que cerca de 120 mil personas viven con VIH, el 70% conoce su diagnóstico (84 mil personas) y el 81% está en tratamiento (68.000 personas). Según ONUSIDA, Argentina es el país de Latinoamérica con mayor cobertura de tratamiento antirretroviral. En un informe presentado en la capital de Sudáfrica, la entidad aseguró que alcanzó “el objetivo internacional actual de tratamiento del 81%”.
 
- La transmisión sexual del VIH se puede evitar mediante
 
-Relaciones monógamas entre personas no infectadas.
-Sexo sin penetración.
-Uso correcto y consistente de preservativos masculinos y femeninos.
-Sexo entre dos personas cuando una de ellas vive con el VIH, pero está en tratamiento antirretroviral y tiene una carga viral indetectable.
-Administración de profilaxis preexposición a personas que no están infectadas por el VIH.
-La circuncisión médica masculina voluntaria reduce las posibilidades que tienen los hombres de ser infectados por el VIH por una mujer.
 
Mantener relaciones sexuales sin preservativo sigue siendo la principal vía de transmisión del VIH: esa es la causa detrás de más del 98% de los nuevos casos, así como del alarmante aumento de otras infecciones de transmisión sexual (por cada nueva caso de VIH hay 6 de sífilis).
 
- Detectar el VIH. Es vital el testeo
 
El VIH no tiene síntomas. Por lo tanto, la única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de un test que consiste en un análisis de sangre. Existen dos tipos de test: el llamado ELISA ,que es una extracción de sangre y se realiza en un laboratorio, y el test rápido, para el que se depositan unas gotas de sangre de la yema de un dedo sobre una tira reactiva y cuyo resultado se obtiene veinte minutos después. En ambos casos, si el resultado es positivo, debe ser confirmado con una prueba de laboratorio denominada Western Blot.
 
- Período ventana
 
Una vez producida la infección por VIH, los anticuerpos tardan entre 3 y 4 semanas en ser detectados. Es decir que durante este tiempo, llamado “período ventana”, los análisis pueden resultar negativos aunque la persona tenga el virus. Es por eso que cuando hubo una situación de riesgo, si el análisis se hizo durante el mes siguiente y el resultado fue negativo, se recomienda repetirlo.
 
Un resultado positivo significa:
 
Que se encuentran anticuerpos del VIH en la sangre. Es decir, que la persona tiene VIH. No significa que tenga sida.
Que esa persona puede transmitir el VIH a otra persona.
Que debe usar preservativo en las relaciones sexuales para no transmitir el VIH.
Que, en caso de que una persona quede embarazada, debe tomar los recaudos necesarios para evitar la transmisión al bebé.
 
- Datos sobre el VIH
 
En el país el 30% de los casos se diagnostica en forma tardía porque desconoce su dagnóstico y de cada 100 bebés que nacen de madres con virus de inmunodeficiencia humana el 5,2 % adquiere la infección. El 81% de las personas con el virus recibe el tratamiento.
 
Se calcula que en la Argentina viven alrededor de 139.000 personas con VIH. De ellas, el 70% conoce su diagnóstico positivo y el 30% restante lo desconoce. En cuanto a la relación hombre/mujer, la cifra es de 2 a 1: por cada dos varones con VIH hay una mujer con el virus. 1 de cada 362 personas tiene VIH, y el 30% de ellas no lo sabe. Cada día en Argentina, 15 personas adquieren el VIH y 4 mueren a causa del SIDA, muchas veces por no conocer su diagnóstico a tiempo.
 
Cada año se notifican 5.800 nuevos casos y más de un tercio de esos nuevos diagnósticos se realiza en forma tardía, cuando el virus ya debilitó las defensas del cuerpo, de acuerdo al último boletín epidemiológico con los datos actualizados sobre VIH, sida e infecciones de transmisión sexual en el país
 
La principal vía de transmisión del VIH son las relaciones sexuales sin uso del preservativo (90%). Entre los varones, el 45% adquirió la infección en una relación heterosexual, mientras que el mismo porcentaje lo hizo en una relación con otro varón.
 
En cuanto a la transmisión de madre a hijo, de cada 100 bebés que nacen de madres con VIH, solo el 4,8% adquieren la infección.

Actualmente, en nuestro país hay 69.000 personas que reciben tratamiento antirretroviral. De estas, el 70% se atiende en el sistema público de salud, que cuenta con 771 centros de testeo con asesoramiento y 26 consultorios amigables en funcionamiento. 

- VIH/Sida
 
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) causa la infección por VIH y el Sida (síndrome de inmunodeficiencia humana), atacando a las células del sistema inmunitario. A medida que se debilitan las defensas naturales del organismo, aumenta el riesgo de contraer infecciones oportunistas y cánceres que pueden ser mortales si no se indican los tratamientos adecuados. Cuando el paciente tiene el virus, éste permanece de por vida en su organismo. 
 
Tras la infección con el VIH, el virus comienza a destruir lentamente los linfocitos-T CD4 del sistema inmunitario. La velocidad con que esto ocurre varía de una persona a otra. El tratamiento con terapia antirretroviral puede ayudar a retardar o detener ese proceso. Cuando el deterioro inmunitario es significativo, la persona tiene Sida, es decir, está en riesgo de contraer infecciones y cánceres que la mayoría de las personas sanas raramente presentarían. 
 
En este momento, no existe una cura para el Sida. No obstante, con tratamiento adecuado, las personas que viven con VIH pueden tener una buena calidad de vida, con una sobrevida que es la misma que una persona sin VIH.
 
- Transmisión vertical en Argentina
 
La detección precoz, controles médicos y tratamiento permiten reducir la transmisión de VIH/Sida de madre a hijo. Estas intervenciones  permiten que las tasas de transmisión bajen a menos de 2%. Con acceso a un manejo óptimo es posible que la amplia mayoría de las mujeres en edad fértil den a luz a un bebé sano y VIH-negativo. La identificación temprana en el niño permite la aplicación apropiada del tratamiento.
 
Entre 1981 y 2011 se notificaron 4.725 casos de niños infectados por transmisión vertical en la Argentina. Asimismo, entre 2009 y 2013, el diagnóstico de VIH se realizó antes del embarazo en el 47% de los casos, y durante el embarazo en el 35% de los casos. “En realidad, ese diagnóstico lo tenemos que tener antes para tratar antes a esa mujer y que durante todo su embarazo y el parto pueda estar con carga viral (cantidad de virus en la sangre) no detectable”, reflexionó la Dra. Isabel Cassetti. 
 
En 1 de cada 3 niños expuestos a la infección por transmisión vertical no se completó la evaluación de diagnóstico antes del año de vida.
 
Según el Boletín Epidemiológico 2014 de la Dirección de Sida y ETS de la Argentina, si bien desde 1996 el número de niños infectados por transmisión vertical ha ido disminuyendo progresivamente, desde mediados de la década pasada la cifra se ha estabilizado en alrededor de 100 por año, con una tasa de transmisión vertical que varía entre el 5 y el 6 %.
 
- Datos de la respuesta al VIH en Argentina 
 
- Se calcula que en la Argentina viven alrededor de 122.000 personas con VIH. De ellas, el 70% conoce su diagnóstico positivo y el 30% restante lo desconoce. 
 
- La principal vía de transmisión del VIH son las relaciones sexuales sin uso del preservativo (98%). Entre los varones, el 42,2% adquirió la infección en una relación heterosexual, mientras que el 56% lo hizo en una relación con otro varón. 
 
- De cada 100 bebés que nacen de madres con VIH, cinco adquieren la infección.     
 
- Hay 69.200 personas que reciben tratamiento antirretroviral. De estas, el 70% se atiende en el sistema público de salud.
 
- El 10% de las personas diagnosticadas con el virus tenía un resultado negativo el año anterior.
 
- El 21%  de las mujeres con VIH son diagnosticadas a partir de los 45 años. 
 
- Existen en el país más de 555 centros de prevención, asesoramiento y testeo de VIH y 39 consultorios amigables o espacios/servicios inclusivos de atención de la salud para personas de la diversidad sexual funcionando en todo el país.  
 
10 medidas para terminar con el VIH
 
1. Asegurar el tratamiento, vacunas, y pruebas de carga viral y resistencia para todas las personas con VIH. Garantizar el presupuesto necesario y mejorar la planificación y ejecución de las compras de antivirales, vacunas y reactivos para todas las personas con VIH.
 
2. Expandir el acceso al test de VIH. Descentralizar, promover estrategias innovadoras como el auto-testeo y derribar las barreras de acceso, tanto administrativas como aquellas que profundizan el estigma y la discriminación, de manera de disminuir la cantidad de diagnósticos tardíos.
 
3. Promover el Indetectable = Intransmisible (I=I). Desarrollar estrategias de difusión entre los equipos de salud y la población general acerca de que una persona con VIH que tiene su carga viral indetectable por más de seis meses y es adherente al tratamiento no transmite el virus por vía sexual, para contribuir a la disminución del estigma.
 
4. Implementar la profilaxis pre exposición como política pública de prevención combinada junto con el preservativo y la ESI. Poner en marcha estrategias de prevención combinada que incluyan la Profilaxis Pre Exposición (PrEP) para las poblaciones en mayor riesgo de infección, además de estimular el uso de preservativo y la Educación Sexual Integral.
 
5. Jerarquizar a los equipos de salud para el abordaje integral del VIH, Hepatitis virales e ITS. Fortalecer a los equipos de salud como actores clave en el abordaje del VIH, otras infecciones de transmisión sexual y hepatitis virales.
 
6. Comprometer fondos para investigación científica. Promover el financiamiento y la investigación científica para el desarrollo de políticas públicas basadas en la evidencia local y compartir esa experiencia a nivel regional y global.
 
7. Desarrollar campañas de comunicación. Llevar adelante campañas de comunicación masiva para informar, prevenir y contribuir a eliminar el estigma y la discriminación del VIH, hepatitis virales y otras ITS.
 
8. Articular con la sociedad civil. Trabajar junto a organizaciones de personas con VIH y otras organizaciones de la sociedad civil para avanzar en la respuesta integral a la epidemia, incorporando la estrategia de navegadores pares.
 
9. Implementar las reformas estructurales para optimizar la respuesta integral al VIH. Liderar desde el Ministerio de Salud de la Nación con las 24 jurisdicciones, los sub-sectores del sistema de salud y los laboratorios productores una estrategia consensuada, sólida y sustentable para reducir costos, disminuir la fragmentación del sistema de salud y favorecer un acceso homogéneo y equitativo a los medicamentos y otros insumos.
 
10. Garantizar los derechos sexuales y reproductivos. El VIH es una infección de transmisión sexual. Solo podremos controlar la epidemia asegurando la implementación de  las políticas y los fondos necesarios para garantizar el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, en especial de aquellas poblaciones más vulnerables (como la población trans, los hombres que tienen sexo con hombres y las juventudes).
 
 
 
Proyecto Salud